El jugador no dudó en denunciarla en pleno juego con uno de los miembros de seguridad responsables del comportamiento de los aficionados y tras hablar con la joven, decidió expulsarla del estadio y escoltarla hasta la salida en medio del aplauso de los aficionados presentes en el lugar.
La acción ocurrió cuando el deporte y los jugadores se han unido a una campaña que lucha contra el racismo en este deporte del país.
"Ir por la línea de fondo y escuchar a una chica de 13 años llamarme 'mono' fue devastador. Y no es la primera vez que se refieren a mí como 'mono' o "simio'", indicó Goodes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario